El camino que no se cuenta en línea recta

La nueva obra de Razvan Vilt llega pronto a Paronella House

Hay historias que solo pueden contarse serpenteando. La última pieza de Razvan Vilt —cofundador, junto a Isaac, del proyecto Paronella House en Figueres— es precisamente eso: un relato de vida escrito a mano que avanza y retrocede sobre el papel, como si la memoria misma se negara a caminar en una sola dirección.

Escribir como se ara un campo

La técnica que usa Vilt tiene nombre antiguo: boustrofedon, del griego "como el buey al arar", el sistema de escritura de las inscripciones griegas arcaicas donde una línea se lee de izquierda a derecha y la siguiente, de derecha a izquierda, en espejo, sin levantar nunca el hilo del relato. Aquí ese hilo es literal: una cinta de color que no se corta en toda la hoja, cambiando de tono cada pocas palabras, envolviendo cada frase como si fuera un cable de memoria.

El efecto es físico antes que literario. Para leer la pieza hay que girar la cabeza, volver atrás, descifrar el espejo. Vilt obliga al espectador a trabajar el recuerdo, no solo a consumirlo.

Una biografía en fragmentos legibles

Entre las curvas de color emergen frases que funcionan como balizas, los puntos donde el espejo se detiene y el texto vuelve a mirar de frente:

  • "Crecí pensando que así eran las cosas."

  • "Todo empezó en una casa que ya no existe."

  • "Hice lo que se esperaba de mí."

  • "Elegí lo desconocido antes que lo cómodo."

  • "Cambié de dirección sin avisar a nadie."

  • "Alguien se fue y no supe cómo llenar ese vacío."

  • "Por fin me sentí orgulloso de mí mismo."

  • "Construí algo con mis propias manos."

  • "Un día dejé de esperar el momento adecuado."

Leídas seguidas, forman el esqueleto de una biografía sentimental: la infancia que se acepta sin preguntas, la casa de origen que desaparece, el peso de lo esperado, la primera negativa, la ruptura silenciosa con el camino trazado, una pérdida, y finalmente el orgullo de haber construido algo propio. No hay grandes gestos ni fechas: hay decisiones pequeñas que, vistas en conjunto, dibujan una vida entera cambiando de rumbo.

El color como memoria

Cada tramo de la cinta cambia de color sin previo aviso —azul, coral, verde, mostaza, magenta— y ese cambio no ilustra el contenido de la frase, sino su textura emocional: los tonos se transforman en los puntos donde el relato tuerce, como si cada decisión importante dejara una marca cromática distinta en el recuerdo. El resultado se parece menos a un poema ilustrado que a un electrocardiograma de una vida.

Por qué en Paronella House

Tiene sentido que esta pieza encuentre su primer hogar en Paronella House, el espacio que Vilt ha construido junto a Isaac fusionando cafetería e interiorismo en Figueres. Ambos proyectos —la casa y el dibujo— comparten una misma convicción: que los espacios y los relatos no tienen por qué avanzar en línea recta para tener sentido. A veces hay que doblar la esquina, releer al revés, y confiar en que el hilo, aunque se enrosque, no se rompe.

La obra estará disponible próximamente en Paronella House.

Untitled, 2026. 95 × 65 cm. Razvan Vilt (b.1995) Alt Empordà.

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